martes, 24 de octubre de 2017

AYER QUISE DECIRTE...


Llegaba tarde a todas partes. De la comida, alcanzaba sólo a probar los postres. De las películas, los finales. Hacía esperar al destino, y desbarataba el de unos cuantos… sobre todo el tuyo.

Hubo un tiempo en el que ambos encontrábamos sabrosa la sopa fría, tostábamos el pan duro y lo comíamos con gusto; disfrutábamos apurando el último cigarrillo. Luego, la impuntualidad en todas las cosas nos fue alejando. En ese tiempo no era más que una voz apresurada o un mensaje de texto, que se disculpaba a todas horas. Creo que nunca llegamos a convivir, tenías razón. Pocas veces coincidimos en una misma dimensión en espacio y tiempo.

Creía que ya te había olvidado, pero no, una parte de mi pasado todavía sigue echándote de menos. Y ahora por mucho que corra y adelante todos los relojes… nada.
Ayer supe que ya no llego a alcanzarte.

Autora: Ana Pascual Pérez

Frase de inicio: "Llegaba tarde a todas partes. De la comida, alcanzaba sólo a probar los postres. De las películas, los finales" corresponde al micro Elogio de la impuntualidad de Fernando León de Aranoa.

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